ENUNCIACIÓN
La
fotografía no es, pues, sólo una imagen sino, sobre todo, el resultado
de un hacer y de un saber-hacer; es un verdadero acto icónico, es decir,
debe entenderse como un trabajo en acción. En este sentido, la fotografía
no puede ser separada de su acto
de enunciación. Denis Roche ha expresado esta idea de un modo muy
sencillo y directo: “Lo que se fotografía es la acción misma de fotografiar”. De este modo, en todo texto visual se puede reconocer
la huella del sujeto de la enunciación o enunciador, por definición. Un
análisis del “corte” o selección que supone el encuadre fotográfico, a
través del examen de los parámetros que hemos ido examinando en los niveles
morfológico y compositivo, nos permitiría determinar cómo se concreta
esta presencia del sujeto de la enunciación. Es posible
definir dos estrategias principales en la enunciación fotográfica. Por
una parte, la que se sirve de modelizaciones discursivas del realismo
de la puesta en escena, de naturaleza fundamentalmente metonímica
(sintagmática), en la que los signos fotográficos mantienen una
relación de contigüidad física con su referente, a la que apunta la vocación
indicial de la fotografía. Por otro, la estrategia discursiva basada en
modelizaciones no realistas, mucho más amplias y complejas de definir,
de naturaleza principalmente metafóricas (paradigmáticas),
en la que se establecen relaciones imaginarias entre los elementos o signos
visuales –que se pueden observar en el texto fotográfico- y sus significaciones.
En la metáfora, la relación entre el signo y el referente no es por contigüidad,
sino absolutamente libre, lo que explica la virtualidad de lecturas múltiples
que motivan los discursos artísticos.Hemos reiterado que el
origen de la fotografía cabe cifrarlo en la relación indicial que mantiene
la imagen fotográfica con lo real. Schaeffer afirma que la imagen fotográfica constituye la puesta
en práctica de un código icónico, cuyos signos poseen una naturaleza
muy diferente a otros medios de expresión. El matiz fundamental introducido
por Schaeffer es precisamente éste: todos los signos icónicos no funcionan
del mismo modo y no desempeñan la misma función. La imagen fotográfica
es, esencialmente, para Schaeffer, un signo
de recepción, lo que implica la imposibilidad de comprenderla
en el marco de una semiología que, como sabemos, define el signo desde
el punto de vista de su emisión. La flexibilidad
pragmática es uno de los rasgos esenciales de la imagen fotográfica,
estando al servicio de las estrategias de comunicación más diversas que
tienen que ver con el estatuto cambiante y múltiple de la fotografía (Schaeffer,
1990, p. 8).La identificación y el distanciamiento
son dos estrategias enunciativas que implican efectos discursivos muy
distintos en el espectador. La identificación
es más frecuente en aquellas fotografías en las que hay un predominio
de lo indicial, donde la impresión de realidad es el principal efecto
buscado. La fotografía de reportaje social persigue, con frecuencia, una
respuesta emotiva del espectador, y un efecto de identificación del público.
El distanciamiento
es un efecto discursivo que se produce, a menudo, cuando el espectador
es consciente de la naturaleza convencional o artificial de la propia
representación fotográfica, como sucede con algunas propuestas estéticas
(Duane Michals ,
Witkin
,
Mapplethorpe ,
entre otros).Volviendo
a Schaeffer, la flexibilidad pragmática de la fotografía, es decir, la
condición fugitiva del sentido en el discurso fotográfico, daría lugar,
según los casos, a una ambigüedad semántica, a una multiplicidad de lecturas
en las que está implicada la subjetividad del espectador. No obstante,
esto no quiere decir que valga cualquier lectura del texto fotográfico:
el examen de los anteriores dos niveles en el análisis, nos ha permitido
determinar la presencia en la utilización de una serie de elementos visuales
y de sus relaciones estructurales, a través de una argumentación que ha
de ser rigurosa, partiendo de la materialidad del texto fotográfico.El
carácter metafórico (abierto) de numerosas propuestas artísticas
ha de vincularse a la identificación de isotopías y de conexiones
de isotopías en el propio texto, como huellas de la enunciación fotográfica.
La isotopía se podría definir como un conjunto redundante de categorías
figurativas / expresivas y semánticas que permite hacer una lectura uniforme.
Como señala Greimas, y en su aplicación al análisis del texto audiovisual,
“el discurso poético podría concebirse como una proyección de redes fémicas
[unidades del plano de la expresión, por oposición a “semas”, referidos
a unidades sémicas], isótopas, donde se reconocerían simetrías y asimetrías,
consonancias y disonancias [rimas visuales o su ausencia] y, finalmente,
transformaciones significativas de conjuntos [visuales]” (p. 232).
|